10.2.11

Y sin embargo, se mueve

Puedo maullar como una gata
-panza arriba
diría Gioconda Belli-,
y ronronear como un león
protege a los suyos
a la intemperie.

Puedo ser el cuerpo
que aún se calza
vaqueros de la 38
-qué buen culo que me hacen-,
taconazo y escote
porque me lo puedo permitir
y que sea generoso
y aún así seguirás viendo una chica
discreta y dulce.

Puedo ser la dura rosa
que crea ridículas formas
frente al mar
y resulte ser la mejor cala
donde bañarse desnudo.

Puedo ser la feminista independiente,
libre de prejuicios patriarcales
que se ríe de los telediarios
y se frustra por los complejos
de otras.

Jamás seré la madre protectora
porque esa parte de mi ADN
se la quedó mi hermana.
Puedo ser, sin embargo,
la madre inquietante
con la que descubrir los absurdos
de la vida.

Puedo ser la roja
porque sí
porque no me hace falta
pero no sabría no hacerlo.

Puedo ser la puta
que se dedica a esto por desesperación
y falta de oportunidades,
pero también puedo ser
la que decide que esta forma de explotación
es tan digna como cualquier otra.

Puedo atraparte entre mis piernas,
desnudarme ante ti,
besarte el cuello
como si esta noche
se acabara el mundo
y jamás sabrás quién soy realmente.

Puedo ser tantas cosas
que aún no sé por qué lloro
tirada en el suelo.

5 comentarios :

jaime67 dijo...

genial.... me ha encantado... :-))
Raúl Quintana

Lei dijo...

muchas gracias. ya le echaré un vistazo a tu blog.

Agata dijo...

Increíble, he disfrutado mucho tu poema, cosa que puede me convierta en una sádica para los ojos de otros, pero creo que llorando dejas espacio libre para llenarlo de lo que tu quieras.

Lei dijo...

Hola guapísma,
habrá que ver con qué lleno tanto espacio libre. Cuando vengas por Madrid dame un toque (¿tienes aún mi número?) Seguro que tienes algún buen consejo para llenar huecos. Y si no, nos tomamos unas cervezas y unas cervezas, como cuando aún eras una ripense de pro.
¡qué ganas de verte!
besos

Christian de Kell dijo...

un poema casi tan precioso como tu