10.3.15

#YoTambiénSoyD14

Amanece la ciudad
con noticias de robos
y detenciones.

Los chicos de la lideresa
se lo han llevado crudo
por robarnos la escuela pública.

Nos han robado todo aquello
a lo que saben poner valor.

Nos queda poco más
que la dignidad,
el amor a nuestra gente,
el compromiso.
Nos queda todo aquello que desconocen los criminales.

Quince personas han sido sacadas de sus casas,
detenidas.
Se les acusa de atentar
contra las altas instituciones del Estado.


Por alta institución se refieren a la banca, a esos de arriba que pueden pisarnos cuando quieran, a esos que nos derriban las casas, a esos que dicen "libertad de elección" cuando quieren decir "que se jodan".

En la ciudad puedes robar lo que quieras
siempre que ese robo perpetúe el régimen.

En la ciudad
si gritas contra los robos,
contra los asesinatos a los que llaman suicidios,
si gritas por la justicia
te llevan detenida.





17.2.15

Cuando hay muertos es una guerra. 
Ana Pérez Cañamares

¿Por donde comenzamos
el recuento de muertos?
Yo te propongo ir BOE a BOE:
contar cada firma,
que ningún muerto se quede sin su decreto culpable.

¿Por donde comenzamos
el recuento de muertos?
Dices que lo más justo
sería medir el peso de los maletines
y comprobar si la crueldad
pesa más que un billete de 500.

¿Por donde comenzamos
el recuento de muertos?
Cuenta la cama que ya no ocupan vivos en hospitales,
la pizarra que no tiene mano que sujete la tiza,
la construcción que no quieren que llamemos "casa",
el vaso de leche que se queda en la tienda,
el beso que dejamos de ofrecernos porque nuestras bocas nos pedían llorar.

¿Por donde comenzamos
el recuento de muertos?

¿Podemos llamarles ya asesinatos?

5.2.15

Carta abierta a Cayo Lara

Estimado compañero y coordinador:
Te escribo estas líneas para trasladarte mi tristeza ante tu decisión del pasado viernes.
Te escribo por dos razones. Por un lado, para manifestar mi posición respecto a lo que se sucede en IUCM y, por otro, porque soy, y quiero seguir siéndolo, miembro de IU.
El pasado viernes las gentes de izquierdas de Izquierda Unida teníamos las esperanzas puestas en la Presidencia Federal. Cada cual tenía la que le ha ido quedando tras un proceso muy duro. Yo, que me enfado pronto pero confío mucho, tenía esperanzas de solución. En cambio, a más de un compañero tuve que convencerle de que no se diera de baja, que esperara hasta el viernes. Ha quedado claro que les convencí para nada, inútilmente, porque decidiste no hacer nada.
Me afilié a IU hace 10 años porque me gustaba el trabajo que estaban llevando a cabo en Rivas, trabajo colectivo que hoy es también, en parte, mío junto a mis compañeras y compañeros. Poco a poco fui incorporándome a la labor en IU Madrid y Federal.
Siempre que IU nos ha pedido que echáramos una mano, ahí he estado. Y nunca lo he dudado, aunque significara repartir panfletos con el frío en las manos, estar cargando sillas de un lado para otro o tener que prepararme de urgencia una presentación de un acto para los medios contigo.
Ahí he estado y quiero seguir estando, pero no nos lo pones nada fácil, Cayo. Porque has decidido posicionarte en un bando claro en IUCM: el bando de Bankia, el de pactar con la derecha y llamar a esos pactos cortesía institucional, el de ignorar a la militancia, el de intercambiarse demandas falsas con el PP. EI bando que hará todo lo posible porque el cambio en Madrid no se realice nunca.
Y has dejado que se rían de los órganos federales al incumplir los acuerdos. Porque no son, sólo, Pérez y Gordo quienes lo han hecho, sino los miembros de los grupos municipal y parlamentario los que han votado contra IU.
Deseo pensar que has abandonado a la militancia madrileña por ignorancia y no por complicidad. Sea cual sea la razón, nos dejas secuestradas.
Pero yo quiero seguir aquí, porque creo que IUCM puede llegar a convertirse en la herramienta necesaria que Madrid necesita. Muchas de mis compañeras se van porque creen más realista construir esa herramienta sin la mafia que tener que echarla.
Yo sigo aquí, ya digo, pero me has puesto las cosas muy difíciles, Cayo. Aunque escribo esto a título individual, debo decirte que me complicas la labor como Co-Coordinadora de Jóvenes de IUCM porque la gente joven se está marchando porque no encuentra el sentido de dirigir nuestros esfuerzos para una organización dirigida por aquella gente contra la que combatimos: el régimen.
Termino esta carta pidiéndote que recapacites y corrijas el error, si no ya por tu gente en Madrid, por tu legado. Porque no termines siendo el coordinador que destruyó IU por cobardía.

27.1.15

Mírame fijamente,
pero no a los ojos.
Esto que ves
entre mis tetas y mi coño
es mi útero,
una parte más de mi cuerpo.
Repito, por si no hubiera quedado claro,
de mi cuerpo.
Una parte más.
Mírame otra vez,
ahora sí a los ojos,
y explicame, como si fueras una persona,
por qué esto que llevo
marca mi salario,
siempre inferior al tuyo,
y es tu excusa para robarme mi libertad.




23.12.14

#SoluciónHepatitisC

A Ángeles y a la Plataforma de Afectados por Hepatitis C

Te quieren muerta
porque no eres rentable
porque no eres de los suyos.
Te están matando.

Mientras tanto
tú luchas con versos endecasílabos,
con pocas horas de sueño.
Peleas hoy por ti
como antes lo hiciste por nosotras.

No eres rentable para quienes nos roban
la vida
como forma de vida.
Tan solo eres poeta
que pasas noches de camiseta roja.

No dudarán en matarnos hasta que bajemos la cabeza.
Aquí no hablamos de dinero

y una sola camiseta roja
tiene toda la dignidad que nunca tuvieron
los criminales.


26.11.14

Lista de derechos

Tenemos derecho a seguir jugando limpio
aunque las zancadillas nos magullen las fuerzas.
Derecho a reír
porque no conocemos otra alegría
que la nacida de la dignidad.
A ilusionarnos
y brindar por victorias
que están por llegar
¡Que bailen ruidosas las cervezas!
También nos otorgamos el derecho a llorar y agotarnos,
porque no somos superheroínas
de poderes especiales,
tan solo mujeres y hombres
que sabemos de la coherencia y el compromiso.
Tenemos derecho a que reconozcan nuestro triunfo.
Sólo hay una cosa que no vamos a hacer:
Aquí no se rinde nadie

25.11.14

25N

Sois tantas que no me sé vuestros nombres. Sois demasiadas. Una sola es demasiado. Quiero pediros perdón porque no hice nada. Quizá os vi un día cualquiera y no hice nada. Quizá nunca os vi pero sigo siendo culpable. Porque no he luchado suficiente contra esto que os ha matado. Porque os ha matado esta sociedad de la que formo parte. Este patrarcado contra el que lucho. Seguiré,  seguiremos, siendo culpables
mientras nos sigan matando.

30.10.14

#Ilusiónate

Vente.
Vamos a ilusionarnos juntas
y les ganaremos.  
Ya sé que este no es el mejor escenario,
pero más vale tarde que nunca
y pronto arreglaremos las cosas.
Ya lo hemos hablado
en las mil manis 
en las que hemos coincidido
y tiene que ser contigo:
Que sabes que la izquierda
si no se lleva en las manos
para hacer justicia con ella,
de nada sirve metérsela en la boca
para nombrarla muchas veces.
Que nos reprochas
cada uno de nuestros errores,
como es casi tu obligación
y queremos que formes parte de los aciertos.  
Vamos a vivirlo
como el primer paso de un bebé
al que has visto tropezar en el gateo, 
como el último examen,
aprobado, de la carrera, 
como la primera noche
de sexo eterno
con esa persona 
que llevas tanto tiempo
deseando.

Ilusionémonos juntas.
Ilusiónate.

28.10.14

Transacción opaca

Clavemos la bandera suiza
a esta cama
por unas pocas horas.
A este mueble neutral
nada le afecta
lo que pase en nuestro mundo,
en la frontera de estas sábanas
no se llora por las guerras.
Aquí el silencio es ley,
no preguntaremos por el origen
o naturaleza de los besos
aquí depositados,
los mordiscos no abonan comisiones
y el peaje se cobra en desnudos.
Quizá el paraíso sea esto
y aún nos quedan muchas nacionalidades
que declararnos.

20.10.14

Felisa y Josefa

Abuela tenía 10 años al comenzar la guerra. Era católica y enseñaba catequesis a los más pequeños. Su padre fue anarquista en Albacete y detenido. Esa niña católica se acercó al cuartel a preguntar. Ella era de los suyos: católica. Salió del edificio con la cabeza rapada. Ese día, la niña de 10 años,  se volvió luchadora.
Josefa sigue siendo católica -no beata dice siempre- y nunca dejó de luchar.  
Mi otra abuela entró a servir también de niña. Sirvienta de las de comer con el servicio, ella sola, y después de los señores.De Felisa aprendió mi madre,  y yo de ella, a hacer magia con la comida, a multiplicar los panes y las patatas.  

Quizá a estas dos mujeres no les contaron la lucha de clases, o las engañaron para decirles que es cosa de hombres. No lo sé, y quizá no se lo pregunte. Pero ellas son mi clase y suya es mi lucha.