7.3.11

Llegar a ser invisible
dejó de ser un sueño de la infancia
para convertirse
en la peor pesadilla del mundo.

3 comentarios :

Nell dijo...

Invisibles a todos nos gustaría ser en algún momento de nuestras vidas.

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Ostrassss, Leire, es buenísimo, reina. ¿Cómo cambian las cosas, verdad?
Esa magia deseada de la infancia y convertida en pesadilla cuando uno crece. ¡Qué buena la idea y qué bien la has desarrollado!
Besos

Agata dijo...

No eres invisible es imposible porque aunque nos separan 700km yo te siento en tus poemas y te veo en cada estrofa, tú no puedes ser invisible ni aunque hayas sido colega del mismísimo Merlín en la infancia. Te lo digo porque si que te vi en los niños perdidos y esos nunca fueron invisibles.