14.12.15

Les dijeron que se estuviesen quietos,
que el dictador moriría tranquilo
entre cables y todo sería nuevo.
Les dijeron que se estuviesen quietos,
que de esto ya se encargaba el rey.
Les dijeron: para que haya paz,
olvida tus muertos,
tus derechos.
Les dijeron que votaran a los grandes,
los de la tele
que de esto la prensa sabe mucho.

El poder dijo muchas cosas y no hicieron caso a ninguna:
Hicieron huelgas que trajeron el derecho a huelga,
lucharon y nadie cerró la boca,
porque la izquierda jamás se derrota.
Tampoco nosotras la cerraremos.

5.12.15




Llevamos encima todo lo necesario
para enfrentarnos a esta lucha
que llaman democracia.
Nuestras botas se han andado el asfalto
cuando quema
y cuando ya ni siquiera duele el olvido.
Soportamos los fríos
y nada cura mejor las gargantas que las voces de las compañeras.
Ante el silencio respondemos:
la izquierda huye de escondites,
cuanto más intentan ocultarla
más levanta su digna cabeza.

28.11.15

Si no puedo decir alto y claro
que soy feminista
no quiero ser,
si no puedo decir que soy de izquierdas
nada tiene sentido,
si no puedo ser militante
que mierda hago con mi vida,
si no puedo ser poetisa
arrancadme la lengua
 porque de nada más me vale.
Cuando no pueda ser quien soy,
daré mis fuerzas por lucharlo.
 

21.11.15

El gran espectáculo del mundo

Damas y caballeros,
niños y niñas,
pasen y vean.
En la pista central
tenemos al gran mago de occidente,
al único mago de occidente.
Trae entre sus manos la felicidad,
la alegría, el TTIP.
No podéis verlo porque ha hecho su magia,
en un truco sin igual, lo ha vuelto invisible.
Pasen y vean,
pasen otra vez por taquilla,
hay que pagar tanto prodigio maravilloso.
Mantengan la mirada en la pista central,
no se fijen en la pista uno,
los equilibristas del sur
saltan de columpio en columpio,
sin redes,
para llegar a fin de mes.
Pasen otra vez por taquilla.
En la pista del extremo,
una exposición acuática de supervivencia.
En la pista de tierra podrán deleitarse
con reliquias extinguidas
traidas únicamente para ustedes: árboles, agua y aire limpio.
En este espectáculo de magia sin igual
el gran mago de occidente
logra lo inigualable, lo inimitable:
que los payasos lloren.
Niños y niñas,
damas y caballeros,
disfruten del circo,
disfruten del TTIP.

11.11.15

Cuando crearon a dios
a su imagen y semejanza
sólo intervinieron hombres.
En el falso origen de la humanidad
no hubo mujer que mintiera como ellos.
Sólo quien todo lo tiene
inventaría una historia tan terrible,
de miedo y obediencia,
de sumisión al poderoso, que son ellos.
Nos quisieron arrebatar las letras
para ocultarnos sus engaños.
Una vez que perdimos el miedo a las represalias
de sus falsos dioses,
se dejaron de representantes.
Ya no temeríamos al dios de los poderosos
sino a los poderosos mismos,
ellos serían la ley y el miedo.
Hemos matado tantos dioses
que perdimos el miedo
a ser mujeres.

8.11.15

Presentación Una crisis en verso y lucha

El jueves 12 de noviembre, a las 19,30 hrs, presento mi segundo poemario, Una crisis en verso y lucha, publicado por Amargord Ediciones y Escritores en Red. Será en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (c/ Leganitos, 10 - Madrid). Coordina Emilio Porta, presenta Enrique Gracia y leeré algunos poemas del libro y otros posteriores.

¡Os espero! 

 

26.10.15

En el colegio nos enseñaron
por qué no son importantes
los asesinatos de las mujeres,
pero sí los de los hombres.
Las feministas nos obstinamos en no entenderlo.
Estaba muy claro.
Nos enseñaron la vida de los pueblos,
 su gobierno, sus jerarcas,
sus guerras, economías y revoluciones.
En capítulo aparte íbamos nosotras:
La mujer en grecia,
la mujer en el antiguo régimen,
la mujer en la revolución industrial.
Nosotras éramos capítulo aparte:
no éramos pueblo,
ni jerarca, ni dinero, ni guerra,
ni revolución.
Más claro aún nos lo explicaron
al hablar de democracia.
Las feministas nos obstinamos en no entenderlo.
Se llama sufragio universal
al voto de los hombres:
ellos son el universo.
A nuestro voto, le llamaron femenino.

Quienes nos matan,
quienes lo toleran
y quienes lo fomentan
 tienen muy claro que no es terrorismo matar a quien sólo es un capitulo aparte,
quien no es como ellos.



21.10.15

Juntas por un nuevo país

No quiero estar en un gran país
cuando la grandeza
la miden en  hambre.

No quiero estar donde tú
no estás conmigo
y ambas estamos solas.

Un país donde la democracia
no se evoque
sino que sea trabajada día a día.

Un país donde estamos
las que queremos estar,
nadie permanece obligado
y tiene que irse.

Donde la justicia se mide en hospitales
y no en hostias
policiales o eclesiásticas.
Donde nadie utiliza nuestro útero
para encarcelarnos.
Donde la risa es asignatura obligatoria
en las escuelas.

Y sé que este nuevo país existe
porque no sólo está en mi cabeza,
también está en la tuya.




29.9.15

Bajo, grosero, indigno, vil



¿Por qué estas exposiones transgresoras, 
o supuestamente provocadoras no se exponen en un recinto 
en el que entre el que quiere y no en la calle?

Partido Popular de Rivas Vaciamadrid 
Pleno de Rivas Vaciamadrid (min 01:39:09)


La palabra coño es soez
y no debería de andar por la calle.
La palabra coño tendría que estar guardada en lugares privados,
la cocina, por ejemplo.

Las mujeres artistas
no deberían andar por la calle.

No es soez
la subida de la luz,
el precio de poder estudiar,
tampoco disparar a gente que se encuentra en mar abierto
Soez es la palabra coño.

Soez es que la mitad de la población,
ésa que tiene coño,
se ponga ahora a reivindicar eso,
justo la mitad de este mundo,

Reivindiquemos a todos esos hombres
discriminados por ser hombres,
por tener cojones.
Podríamos defender a George Sand,
los hermanos Bell, a George Eliot, César Duayen,
a Isak Dikesen, o Ralph Iron.

Podríamos defender a esos escritores
si no fuera porque tenían coño.

14.8.15



Las mujeres sangramos.
Cuando parimos
y también cuando no estamos preñadas.
Sin embargo, no sangramos
cuando nos despiden por parir
ni cuando nos pagan menos
porque pariremos algún día,
tampoco al ser educadas
como objetos hipersexuados,
ni al soportar eso que llaman piropo,
ni los tocamientos en el transporte público.
Tampoco sangramos
cuando menosprecian nuestra voz,
si nos cuestionan cómo nos vestimos,
con quién salimos o dejamos de salir.
No, por eso no.
Sangramos cuando nos pegan,
cuando nos tiran por las escaleras,
cuando nos matan.
Y cuando sangramos, ya muertas,
nos dicen que no exageremos,
que no es para tanto,
que no somos tantas,
que sólo somos mujeres.
Y estas respuestas no nos hacen sangrar,
pero nos siguen matando.