2.10.13

De mayor quiero ser
el beso que te despierta en la noche,
que madruga
sólo para fingir por unos minutos
que tú y yo
inventamos la palabra
lujuria.
Y despertar después a horas indecentes
con una desordenada alfombra de condones
a los pies de la cama.




9.9.13

Confesadme que no soy la única
que tiene miedo al fracaso.
Quiero oiros decir
que tenéis tantas dudas como yo:
que sabemos que tenemos la victoria
a unos pocos gritos
de la punta de los dedos
y sentimos pánico por no tocarla.
Confesadme que no soy la única
que no sabrá qué explicar
si fracasamos.

26.8.13

Tahúr

Me quedan un par de siempres
en la chistera
de los trucos manidos.
Los ases que guardo en los rotos del abrigo
perdieron su valor
tras la última apuesta
y valen menos que el cartón
que les dibuja.
Me enseñaron a mentir
y a hacer trampas:
no logro ni engañarme
a mí misma.

14.7.13

Llamaré dolor a esta sensación
de sentirme sola cuanta más gente hay.
No pediré perdón,
otra vez,
porque no sé por dónde empezar
y qué bochornos callarme.
He cometido tantos errores
que no fui capaz de reconocer la cordura.
A veces resulta más fácil
instalarse en la derrota.

8.7.13

Qué difícil salir de este caótico laberinto.
Cuándo la salida.
No nos queda norte que marcar 
y dónde será tarde.
Por qué reconocer que no quedan respuestas.

26.6.13

Y hasta aquí ha llegado


Escribo este poema
para acabar algo
que sólo existió para mí.
Sé que no soy una mujer hermosa,
aunque también sé que llegué a gustarte.
Pero eso no importa.
Contigo he descubierto
el placer de reir durante un polvo,
lo eróticos que pueden ser los poemas,
lo erótico que puede ser leer poemas mientras me desnudas.
Me gusta el sabor de la crema de orujo
en tu lengua.
Para mí una huelga ideal siempre acabará
con nuestros cuerpos bajo la ducha.
Pero eso a ti no te importa.
No voy a culparte de nada
porque siempre quedó todo claro.
Fui yo la que incumplí acuerdos.
Hace meses que no follamos,
semanas sin que me  muerdas el cuello.
No soy tan tonta como para pensar
que tú crees que esto existe.
Sin embargo,
yo lo acabo hoy.
Porque nunca esperé de ti un polvo,
aunque los tuve
-me debes un orgasmo
de no recuerdo cuándo-,
ni un mordisco,
ni un abrazo,
ni una copa de licor de hierbas
-esto no quiere decir
que no lo esté deseando-.
Sólo he esperado una cosa de ti:
una llamada,
un mensaje
fingiendo que te preocupaba
saber cómo estaba yo
aunque no tenías por qué hacerlo.
Seguiremos encontrándonos en las luchas
y sólo yo sabré
que hubo algo que hoy acabó.

11.6.13

De permiso

Sintamonos mar y derrota
sólo por una noche.
Nos lameremos las heridas
para que la cicatriz
adelante al calendario.
Mezclemos con alcohol la risa.
Pasada la resaca
volveremos con más fuerza a la trinchera.