12.7.25

Era verano,
pero también pasó en invierno.
Nos espera un otoño jodido.
Los cuatro fascistas de siempre,
los que nunca lo han ocultado,
siguen siendo tan miserables como siempre. 
Gente que nunca habló 
empezó a gritar en los bares
contra los derechos humanos.
Ahora, los 'liberales de toda la vida '
han empezado a jugar a ser fascistas.
Para ellos es un juego:
montan ruido en el Congreso,
cuestionan las elecciones, 
mienten en beneficio ajeno
y conspiran con jueces.
En su juego otros nos gritan,
nos persiguen,
nos agreden,
nos amenazan.
De momento.
Para ellos es un juego 
que se suspende en verano
si no están en periodo de sesiones.
Era verano
pero también pasó en invierno.
Nos espera un otoño jodido
si no hacemos nada.

27.5.25

 ¿De qué color es el marco izquierdo de la ventana de Overton?
¿De qué material está hecha?
¿Quiénes se han quedado fuera de esta ventana,
apenas mirándola,
como asomando un poquito la nariz?
Hay todo un pueblo palestino.
Está también la Cruz del Valle de los caídos.
Bum. Ya no está la cruz franquista.
Están las quinientas personas
que cada noche duermen en Barajas
y otras treinta y siete mil
que son invisibles para casi todos.
Los niños y niñas que son torturados por el Estado español
y no lo digo yo lo dice todo un Defensor del Pueblo
pero a nadie le importa
porque estos niños no supieron entrar dentro de la ventana.
La supresión de la herencia está sentada en una silla de anea.
Educación exclusivamente pública
y Laicidad del Estado
están tirando fuertemente del marco.
Son imprescindibles para mover esta ventana.
Fuera de ésta hay playas con muertos
que no son blancos.
Hay todo un pueblo saharaui.
Este marco izquierdo
quizá necesita
una manita de pintura,
un repintado tres punto cero
y una mirada permanente en todo lo que nos dejamos fuera.
Una mirada que empuje nuestro marco izquierdo.  

30.3.25

Privilegios sin conciencia

 A los caballitos de madera de Machado, 
desde el respeto.
Señoros, putos señoros,
privilegios sin conciencia.
...................................
Yo conocí siendo joven
pactos de compañeros
por el hecho de ser hombre
en una reunión cualquiera.
En el aire somnoliento
silenciadas las voces
y los discursos no se oían
cuando venía de mujeres.
¡Acuerdos patriarcales
que piden manos calladas
de mujer, putos señoros,
privilegios sin conciencia!

5.1.25

5 de enero

Esta noche las huellas de los camellos
sobre tu parquet
dejarán ver su miedo. 
Los Reyes habrán dejado, 
temblando aún, 
miles de paquetes que envuelven sorpresas.
El vaso de leche caliente les ayudará a entrar en calor.
Quizá eso les calme.
A su paso por Gaza 
escaparon por los pelos de las bombas de Israel.

1.10.24

Mientras Israel invadía el Líbano 
yo estaba en la peluquería, 
sin atreverme a decir que quería más corto el flequillo.
Mientras unos misiles respondían al Estado genocida,
hubo buena gente que abrió una cerveza 
para brindar. 
Mientras,
era la ONU la que no hacía nada.

1.7.24

Ceguera

[...] por eso es tan peligroso normalizar los discursos de odio de la extrema derecha, porque pervierten el acto mismo de pensar.
Marga Ferré 

No me interesan tus intereses comerciales.
Me tocan el coño tus prejuicios 
y tu geopolítica de privilegios.
Me importas una mierda tú. 

Pero no tu ceguera.
Pero no el dolor que causan tus párpados cerrados.
Pero no los niños asesinados.
Pero no las muertes que justificas.
Pero no tus palabras defendiendo a Israel.

Me importas una mierda tú.
Pero no tu ceguera.

25.3.24

No sé sumar niños muertos.
Soy incapaz de comparar, 
de analizar niños muertos.
Trescientos mil niños muertos me desgarran igual
que tres mil.
Ninguna cifra puede sostener 
a tanto niño muerto.
Perdí mi capacidad matemática mientras asesinan
a un número deshumanizante de bebés.
Arábigos son los números que aprendimos.
Entre bombas los estamos olvidando en Gaza.

18.1.24

Artículo 49

Mi padre hacía trampas al jugar al fútbol: corría con sus dos muletas y usaba su pierna mala para golpear al balón. Mi padre, indudablemente para la niña pequeña que yo fui, hacía trampas al jugar al fútbol.
Hoy, el padre que hacía trampas en el fútbol ha ganado. También ha ganado el periodista al que convocaban escaleras arriba o escaleras abajo. El vecino al que de vez en cuando le quitan alguna plaza reservada para aparcar. El que tiene que preguntar antes de ir a cada restaurante si es accesible o incumple la ley.
Mi abuela también ha ganado. La mujer que escaleras arriba y escaleras abajo se preguntaba, hace mucho tiempo, cómo se valdría su hijo sin ella. Hoy mi abuela estaría insultando frente a la tele, ¿tú te crees que hay derecho?, me diría contra aquellos que hoy han votado para que mi padre siguiera perdiendo. Y mi abuela tenía un perdón muy difícil.

21.11.23

Se me mueren los bebés en Gaza. 
Nos los matan.
Los matan a cientos. Cada día.
Israel está matando más.
Aún más.
Resquebrajan a cuchillo
lo que nos está quedando de humanidad. 

8.9.23

Tenía un poema a medias.
Tan solo cinco versos.
Eran más la idea
que las palabras finales.
Siguen escritos,
los cinco versos, solos,
en las notas del móvil.
No han pasado, abuelo
comencé a escribir un domingo por la noche.
No es un verso original, 
quizá tampoco sincero del todo,
pero era nuestro.
Apenas tres días después
dejó de tener sentido el poema, abuelo.
Ya no es necesario.



Hace 10 años mi abuelo Francisco falleció y desde entonces le he escrito varios poemas, algunos guardados en cualquier cajón. El pasado 23J empecé a hacer lo que tantas veces he hecho en estos 10 años, contarle a mi abuelo que los fachas no nos vencieron. Tres días después falleció mi abuela Josefa, que hoy -8 de septiembre- hubiera cumplido 98 años. 

29.8.23

Cruci

Las normas han cambiado
y no sabes ni cuándo ha sido.
Siempre te dejaron saltarte el protocolo.
Tú no hacías las reglas,
pero tomabas cubatas
con quien las manejaba.
Tú compadreas con quien siempre
ha marcado el bien y el mal
con un pinganillo al oído
y un micrófono en la mano.
Las normas han cambiado
y no entiendes qué ha sucedido
para no poder saltártelas.
Quieres cruzar los dedos índice y corazón
para pedir casa, cruci,
y volver al mundo
en el que tus cojones marcaban la ruta.
Pero hoy,
que tus amigos del pinganillo
cerraron los ojos,
ya no puedes saltarte el protocolo.
No hay cruci que valga
y ahora, ahora sí,
tú ya no la ligas.

4.6.23

Las que cuidan

¿Y si esto no fuera de cuidar
(a los nuestros)?
¿Y si la clave estuviera en no maltratar
(a los otros)?
Si no llamáramos enemigo
a quien se aleja
(apenas un palmo).
Si pudiéramos mirar a los ojos
sin competir en quién retira la mirada.
Quizá sentirse cuidada
se traduce en atreverse a hablar. 

7.2.23

Debate sobre el consentimiento

Resístete si quieres nuestra compasión.
Resístete.
Resístete. Mejor, incluso, si mueres.
Convocaremos un emotivo minuto de silencio.
Resístete.
Quizá lo que te pasa es que eres un poco puta.
Nadie puede probar que este incidente no fuera un jolgorio.
Resístete.
Nos vale una heridita. Pequeña.
Algo que nos diga que no eres un poco puta.
Resístete.



Notas (para cuando dentro de unos años, espero, no se pueda entender este poema por sí mismo):

16.11.22

Maestras cerveceras

 Midamos la felicidad como si fuera cerveza.
 
La felicidad 0,0 sería aquella
que es compatible con el trabajo,
que nos permite conducir
para ser continuamente operativos.
 
De la felicidad tostada de elaboración casera
nos dijeron que sólo es para pijos,
para burgueses.
Los currelas no tenemos derecho
a ese disfrutar,
a la tranquilidad de una felicidad
llevada a cabo desde la paciencia y el buen querer.

La más frecuente es la rubia:
la felicidad normativa,
la que te encuentras en cualquier súper
por muy de barrio que sea.
 
Cada uno se busca la suya,
nos sentimos especiales
sintiendo igual que el de al lado.
La felicidad Cruz Campo
o felicidad Ambar
es tan buen elemento identitario
como cualquier otro.
 
La felicidad Mahou es aquella
que nos hacen tragar.
Nos robaron
y se quedaron la producción.



Nota: Tras el golpe de Estado y posterior guerra, la Mahou se quedó en manos de la parte franquista de la familia. Alfredo Mahou, cuenta Antonio Maestre, fue concejal de la primera corporación de Madrid en abril de 1939. 

12.8.22

Volver con una más

Liechtenstein mandó a la guerra a 80 hombres. 
Seis semanas después volvieron 81:
cero bajas
y un convencido que sumaron. 

Resultaron del bando perdedor,
pero de eso nosotras sabemos mucho.

Rendidas de contar bajas, 
por fuego ajeno o amigo.
Hartas de perder mil batallas:
seamos Liechtenstein.

Entremos a cada batalla 
sin vergüenza por librarla,
teniendo claro el objetivo.

Volver las que partimos
y siempre, sin excusa, con alguna más. 

Quizá así,
estemos en condiciones 
de ganar alguna guerra. 

26.4.22

Al decir que la verdad 
era revolucionaria
olvidó la valentía
que se vuelve imprescindible,
aún en mayor medida,
para escupir la pregunta
y desnudar su mentira.

21.3.22

Y se jodió Dulcinea,
ya no quedan Caballeros Andantes.
Alonso, el último,
pidió que le llamaran Quijote;
se rieron de él.
Pidió poder creer,
soñar despierto lo que leía.
Pedimos
todos
poder vivir en los libros.
se rieron de él;
se rieron de nosotros.
Se jodió Dulcinea
y nos jodimos todos.


6.2.21

Lo posible y lo necesario

 

Marcelino, despierta. Nada, que te echamos de menos. Avisa a Josefina, que andamos también huérfanos de ella. Pero no le digas que se asome a este vacío que hoy llamamos realidad. Tantas escaleras arriba y abajo, tantos paseos de la casa a la cárcel, como si en aquellos años la diferencia fuera algo más que unos altos muros. Tantos delitos cuando delinquir era la única manera de ser honestas. Tanta lucha que fue semilla. No, mejor no la despiertes. Descansad. Descansad juntos, que pocos se lo han ganado más. Aquí quedamos, huérfanas.

7.1.21

 
Estaba friendo croquetas
y no acababa la noche de lanzarse a nevar.
En otro punto del globo
el cielo no era nocturno aún
aunque el Capitolio se oscurecía.
Sí, una leve sonrisa
por lo que llamaremos justicia poética,
y Galeano nos guiñó un ojo desde la lejanía.
Un poco asustados.
Mientras freía croquetas
otros cogían apuntes:
quieren oscurecernos.
También ellos están precalentando el aceite,
no les falta ayuda.
No fue hasta la mañana del día siguiente
que comenzó a nevar.

 

24.12.20

 
En mi casa disfrutamos las tradiciones.
Torrijas en semana santa,
el árbol por la constitución,
beber, y mucho, el día de la virgen,
sopa de almendras en nochevieja
e insultar al rey durante el discurso.
Es importante, creemos, respetar
costumbres que nos convierten en pueblo.
Y hay que agradecer el esfuerzo del monarca.
Podría estar perfectamente disfrutando de riquezas
que dentro de 40 años sabremos que tiene.
En cambio, por su compromiso con nosotros, sus súbditos,
año tras año sale a mentirnos
para que en estas entrañables fechas
nos sentemos relajados a la mesa familiar.
Aprendió de su padre.